El Tercer Trimestre de Embarazo

bebe recien nacido

Estamos en la recta final, ya sólo quedan menos de 13 semanas para el nacimiento del bebé.

En el tercer trimestre del embarazo, es normal sentirse más cansada y falta de energías. Por ello, es necesario llevar un mayor control y conocer todos los síntomas y cuidados antes de que llegue el momento de dar a luz.

La siguiente información está redactada para ayudar a las futuras madres a mantener un ritmo de vida lo más normal posible…

Desarrollo del bebé durante el tercer trimestre

El tercer trimestre comprende desde la semana 28 a la 40. Este periodo es la fase final del embarazo.

Aunque por norma general el parto se da en esta última semana, esto puede cambiar dependiendo del caso.

Algunas mamás podrán dar a luz en la semana 39 y otras en la semana 42. Si el parto se produce en este plazo de tiempo, no debemos alarmarnos porque entra dentro de lo que se considera natural en el desarrollo y nacimiento del bebé.

Durante este último trimestre del embarazo el bebé irá desarrollándose a buen ritmo hasta alcanzar un peso de entre 2 – 4 kilos y medir unos 50 centímetros antes de nacer.

Para un seguimiento más específico durante el tercer trimestre de embarazo sigue leyendo…

Entre las semanas 28 y 30 del embarazo

El bebé empieza a abrir parcialmente los ojos y se terminan de formar las pestañas.

Del mismo modo, el sistema nervioso central comenzará a realizar movimientos respiratorios más controlados y rítmicos.

También comienza a ser capaz de regular su temperatura y a crecer el cabello.

Desde la semana 31 hasta la semana 35

A partir de estas semanas se da un claro aumento del peso del bebé, alcanzando así la mayor parte de su desarrollo.

También comienza a caerse el lanugo, esa capa fina de vello que lo protegía del líquido amniótico. Es aquí cuando el bebé empieza a ser consciente de la luz, por lo que es normal que las pupilas cambien de tamaño.

Finalmente, durante la semana 35 se acaban de formar las uñas de los pies.

Desde la semana 35 hasta la 40

Llega el momento del parto…

La piel del bebé toma un aspecto más rosado y suave. Así cómo, sus extremidades empiezan a coger una forma más consistente y regordeta.

En estas últimas semanas y debido al desarrollo final del bebé, el espacio se ve reducido dentro del vientre de la madre. Es normal sentir menos movimientos del bebé.

La postura cambiará y la cabeza comienza su descenso hacia la pelvis. Aquí la cabeza y el abdomen del futuro recién nacido tienen ya un tamaño similar.

Como parte del proceso final antes de dar a luz, el bebé comienza a acumular grasa para así poder mantener una buena temperatura corporal antes de su nacimiento.

Cambios fisiológicos

Al igual que sucede en el segundo trimestre del embarazo, es muy normal que el peso aumente.

Sin embargo, conforme se acerque el momento de dar a luz, este se irá nivelando hasta volver a un peso más equilibrado y acorde.

Así, el cuerpo sigue generando cambios en la futura mamá. Estos son algunos de los más comunes durante el último trimestre:

Hinchazón

Aumenta la retención de líquidos y la producción de estrógenos, provocando que las extremidades se hinchen. Especialmente tobillos y pies.

A esto se le suma una circulación sanguínea más lenta, que puede hacer que otras zonas como las manos y la cara también se hinchen.

Posible aparición de venas varicosas

Estas venas reconocibles por su color azul suelen aparecer en la zona posterior de las pantorrillas. Aparecen debido a la presión que ejerce el útero.

También pueden aparecer hemorroides durante el tercer trimestre del embarazo por este mismo motivo.

Estrías

El bebé irá creciendo hasta alcanzar el tamaño natural con el que abandonar el útero de la madre.

Por ello, al igual que sucede durante el segundo trimestre de embarazo, es natural que aparezcan estrías, sobre todo en zonas como los senos, muslos y tripa.

Síntomas propios del tercer trimestre de embarazo

Nos encontramos en la recta final del embarazo y muchos síntomas de anteriores trimestres volverán a aparecer con más severidad, mientras que otros acabarán por desaparecer.

Es muy importante controlar todos estos síntomas para que, en caso de duda o sensación de malestar, acudir al médico lo antes posible.

  • Dolor de cadera: Las hormonas que preparan para el parto, comienzan a relajar la zona alrededor de la pelvis. Es normal sufrir desde pequeños calambres en las piernas hasta intensas migrañas.
  • Estreñimiento y aumento de la orina: Al subir el nivel de hormonas, se ralentiza el funcionamiento del tubo digestivo. Es normal que aparezcan síntomas de estreñimiento. Al agrandarse el útero aumenta la frecuencia de ir al baño debido a la presión que ejerce sobre la vejiga.
  • Dolor de espalda y lumbalgia: Debido al crecimiento acelerado del feto durante el tercer trimestre de embarazo. Los músculos se estiran para prepararse para el parto e incluso el propio bebé puede llegar a ejercer presión sobre el nervio ciático.
  • Insomnio: Los nervios y el aumento del tamaño de la tripa durante esta última etapa del embarazo puede provocarnos insomnio. Por lo que recomendamos reposar y descansar durante el día lo máximo posible para hacer acopio de energías.
  • Dificultad para respirar: No debemos asustarnos por ello, simplemente al crecer el útero nuestros pulmones tendrán un espacio más reducido para poder expandirse como deberían de forma natural.
  • Falsas contracciones o contracciones de Braxton-Hicks: Para no confundirlas con las contracciones previas al parto, debemos saber que estas aparecen de forma irregular y suelen desaparecer con tan solo cambiar de postura.

Consejos y cuidados recomendados

futuros padres y bebé

Al igual que con el resto de trimestres del embarazo… En esta última fase debemos de mantener los mismos cuidados y realizar más visitas al ginecólogo si nos encontramos con molestias que puedan alarmarnos.

Continuar con una dieta equilibrada que nos aporte calcio, hierro y proteínas. Es mejor realizar varias comidas al día para mejorar tanto la absorción de alimentos del bebé, como seguir con nuestro metabolismo lo más activo posible.

Cuidar nuestra forma de movernos y postura. Tumbarnos de lado, andar despacio y evitar agacharnos o levantarnos con brusquedad son algunas de las pautas para mantener un ritmo de vida sano hasta el momento del parto.

No olvidemos que el reposo es fundamental durante el tercer trimestre, así que recomendamos dormir y descansar tanto como lo pida el cuerpo.

Por último, ser previsoras nunca está de más. Una vez cumplidas las 40 semanas de embarazo no es mala idea tener lista una pequeña bolsa con todo lo necesario para la estancia en el hospital.

¡Te deseamos una experiencia maravillosa y llena de amor!

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